Con ramos en las manos y el corazón abierto acompañamos a Jesús en su entrada a Jerusalén
  • Comenzamos la Semana Santa en la parroquia

    El pasado 29 de marzo celebramos el Domingo de Ramos, dando inicio a la Semana Santa, el tiempo más importante del año para nosotros. Como comunidad, participamos con alegría en las Misas, llegando en familia con ramos de olivo y palmas para recordar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, días antes de su Pasión.

    Este día tiene un profundo significado para los católicos. Jesús entra como Rey, con humildad y amor. Es recibido con entusiasmo por el pueblo, que lo aclama con ramos y cantos, reconociéndolo como el Mesías. Sin embargo, también se nos adelanta el misterio de la cruz que contemplaremos durante estos días santos.

    Los ramos que llevamos expresan nuestro deseo de acoger a Jesús en nuestra vida, de reconocerlo como Señor y de acompañarlo no solo en los momentos de alegría, sino también en el camino de la entrega y el sacrificio. Los portamos a nuestros hogares, como una forma de que Cristo se mantenga presente en nuestra vida cotidiana.

    En su homilía, el padre Pedro Pablo Garín nos invitó a hacernos una pregunta clave: “¿Quién es Jesús para mí?”.

    “Nosotros sabemos que es más que un profeta, es el Hijo de Dios, es el Salvador”, señaló. Nuestro párroco añadió que Jesús viene a entregarse con la fuerza del amor, y que ese es el camino que nos propone a todos en nuestra vida.

    Así dimos inicio a la Semana Santa como comunidad. Te invitamos a revisar las imágenes de lo vivido a continuación.

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