Hoy queremos saludar con especial cariño al Padre Pedro Pablo y agradecer su generosidad, cercanía y servicio a nuestra comunidad. También queremos expresar nuestro afecto y gratitud al Padre Francisco Javier, vicario parroquial, por su entrega, disponibilidad y valioso servicio pastoral. En el Día del Párroco y del Sacerdote, que celebramos este martes 4 de agosto, damos gracias a Dios por su vocación y por el cariño con que nos acompañan, nos animan a crecer en la fe y comparten la vida de nuestra parroquia.
Celebramos este día en memoria de san Juan María Vianney, conocido como el santo Cura de Ars y patrono de los párrocos. Su vida, marcada por la humildad, la oración y el incansable servicio al pueblo de Dios, continúa siendo un ejemplo para quienes han respondido al llamado del Señor y dedican su ministerio al cuidado de sus comunidades.
En esta fecha también queremos agradecer a todos los sacerdotes que, con alegría y fidelidad, anuncian el Evangelio, celebran los sacramentos y acompañan a tantas personas en los momentos más importantes de su vida de fe. Su testimonio es un verdadero signo de esperanza y cercanía para la Iglesia.
En este día, te invitamos a unirnos en oración por el Padre Pedro Pablo, el Padre Francisco Javier y por todos los sacerdotes.
¡Que el Señor fortalezca su vocación, sostenga su misión y la Santísima Virgen María los acompañe y proteja siempre!
