¡Celebramos 29 años caminando juntos!
  • Una fiesta para agradecer y renovar nuestra misión

    Este domingo 9 de agosto de 2026 vivimos con mucha alegría los 29 años de nuestra parroquia y también el Día del Niño. Nos reunimos como comunidad en torno a Jesús para compartir la Eucaristía, agradecer al Señor por el camino recorrido y festejar juntos un nuevo año de vida parroquial.

    En su homilía, el Padre Pedro Pablo nos invitó a mirar estos dos motivos de alegría a la luz del Evangelio: “Así como los discípulos enfrentaron el viento contrario y una barca golpeada por las olas, también nosotros atravesamos dificultades, preocupaciones e incertidumbres. Es justamente en medio de esas tormentas cuando Jesús se acerca y nos recuerda: ‘tranquilícense, soy yo, no temas’”. Sus palabras nos dejaron una certeza para guardar en el corazón: no estamos solos, el Señor camina con nosotros.

    Al celebrar un nuevo aniversario, también fuimos invitados a mirar el “Camino de Misericordia” que estamos recorriendo como comunidad, una ruta que nos desafía y busca ayudarnos a descubrir que “la parroquia tiene que ser como Jesús”. Es precisamente ahí donde aparece el llamado para este nuevo año: ser “una comunidad donde siempre encontremos una mano que acoge, sostiene y levanta”.

    Vivir la misericordia significa entonces aprender a mirar, escuchar y acercarnos a quienes atraviesan momentos difíciles.“La misericordia no es solamente una palabra hermosa, es detenernos, es escuchar”, nos recordó nuestro párroco. Por eso, celebrar estos 29 años es también renovar nuestra misión y seguir construyendo una parroquia donde quien llegue pueda encontrar acogida, compañía, consuelo y esperanza.

    Nuestros niños también tuvieron un lugar muy especial en esta jornada. Durante la Eucaristía fueron invitados a acercarse al altar y, en su homilía, el Padre Pedro Pablo nos recordó algo que nos interpela como comunidad: “Los niños no son solamente el futuro de la Iglesia, son también el presente”. Sus palabras son un llamado a acompañarlos con nuestro tiempo, atención, ternura y ejemplo, y a hacer de nuestra parroquia una verdadera familia donde ninguno de ellos se sienta invisible.

    Después de la Eucaristía, salimos al Patio de la Virgen para continuar celebrando el Día del Niño con torta, dulces y bebidas. En este ambiente de alegría y encuentro, los niños recibieron además una estampita del joven beato Carlo Acutis como recuerdo de esta jornada.

    Que este nuevo año nos encuentre cada vez más unidos, aprendiendo a vivir la misericordia y haciendo de nuestra comunidad esa mano que acoge, sostiene y levanta.

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