Este 18 de septiembre, en la Catedral Metropolitana de Santiago, el Cardenal Fernando Chomali presidió el Te Deum Ecuménico por el 216° aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno. Cerca de mil personas participaron de la ceremonia, entre ellas autoridades del Estado, representantes de distintas confesiones cristianas y comunidades religiosas y miembros de la sociedad civil.
“Chile: una casa edificada sobre roca” fue el título de la homilía del Arzobispo de Santiago, inspirada en el Evangelio de San Mateo. Desde esa imagen, planteó que los cimientos de la vida común deben estar puestos en Cristo y en el reconocimiento de la dignidad humana:“Construir sobre roca, Jesucristo, es reconocer la centralidad de la persona, creada a imagen y semejanza de Dios, a la hora de tomar decisiones de cualquier orden”.
A lo largo de su mensaje se refirió a la pobreza y la soledad; la baja natalidad y el envejecimiento; la crisis de confianza; la violencia; el encuentro en la política; y la inteligencia artificial. Junto con estos seis puntos, advirtió sobre los efectos de la corrupción en la convivencia social y la presentó como una amenaza para los cimientos del país.
“No habrá una sociedad sana, escuelas sanas, empresas sanas, calles tranquilas y niños jugando en las plazas si al interior del Estado hay signos de corrupción. Erradicarla es prioritario porque enloda a la inmensa, repito, la inmensa mayoría de chilenos y migrantes que son ciudadanos ejemplares y que embellecen a la sociedad con su presencia y su actuar”, sostuvo.
La violencia y la convivencia política ocuparon también un lugar relevante. Sobre esta última, recordó que la democracia supone legítimas diferencias y que estas no deben convertir al otro en enemigo. “Salir al encuentro de mi adversario (no de mi enemigo) político significa comprender que el bienestar de todos está por sobre el interés de un solo sector”.
El avance de la inteligencia artificial fue otro de los asuntos tratados. A partir de Magnifica Humanitas, el Cardenal recogió las palabras del Papa León XIV para plantear la necesidad de mantener a la persona en el centro del desarrollo tecnológico y favorecer el diálogo entre Gobierno, empresarios, sindicatos y universidades.
Más allá de las diferencias, propuso la escucha como camino para reconocer aquello que afecta a la sociedad: “Es así, entonces, como deseo invitarlos al ejercicio de salir al encuentro del otro para escucharlo y poder descifrar juntos los dolores que nos aquejan y que requieren de nuestra máxima atención”.
Desde la imagen evangélica que acompañó toda la homilía, el mensaje apuntó finalmente a fortalecer nuestra Casa Común desde Cristo, la responsabilidad y el bien común, para que todos puedan encontrar en ella un lugar.
Revisa la homilía completa en el PDF adjunto a continuación.
Fotografía: Igelsia de Santiago
